Ginecología

Después de muchos años de práctica ginecológica y obstétrica, escuchando, observando, escribiendo y tratando de dar respuesta a los problemas que las mujeres tienen con mayor frecuencia, reflexioné sobre la terapéutica tan limitada con que contamos para las consultas más cotidianas.

Así es como empecé a incorporar a la práctica diaria otros caminos de sanción. Por ej: la antigua y noble homeopatía, la fitoterapia (utilización de plantas) tan utilizada desde siempre en otras latitudes y los oligoelementos, catalizadores de las reacciones fisiológicas.

Todas ellas cumplen la premisa de ser terapias reactivas e individualizadas, que contemplan a la persona en su totalidad, carecen de toxicidad y de efectos secundarios y pueden ser indicados en cualquier caso, edad y situación

Es decir, me ha parecido necesario y razonable disminuir al máximo el número de medicamentos alopáticos, recetar solamente los indispensables e intentar a potenciar las reacciones propias del organismo para su recuperación.